Novena Santa Teresa de Calcuta del octavo día

Octavo día de la Novena a Santa Teresa de Calcuta

En el octavo día de la Novena a Santa Teresa de Calcuta vamos a profundizar sobre los misterios de la presencia de Jesús en la Eucaristía.

Aprendamos a servir a Jesucristo a través de los más pobres, pues Él se encuentra entre los corazones más humildes, almas que no son pobres espiritualmente, porque tienen fe y esperanza de entrar al Reino de los Cielos.

Día 8 de la Novena a Santa Teresa de Calcuta

“Jesús es mi todo en todo”

En el octavo día se nos invita a profundizar en los misterios de la presencia de Jesús en la Eucaristía y en los pobres. Nosotros también estamos llamados a recibir a Jesús en el Pan de Vida, a ser transformados en Él y a servirle en los más pobres de entre los pobres. Como tantas veces explicó la Madre Teresa, nosotros le servimos a Él haciéndoles a los pobres, lo que nos gustaría hacerle a Él, a Jesús. Aquí se encuentra la santidad escondida para nosotros; en conocer a Jesús, en amar a Jesús, en servir a Jesús.

Jesús se hizo a sí mismo el Pan de Vida y el Hambriento

“Él demostró Su amor por nosotros dándonos Su propia vida, Su propio ser. ‘Él, siendo rico se hizo pobre’ por ti y por mí. Se entregó a sí mismo completamente. Murió en la Cruz. Pero antes de morir, se hizo a sí mismo Pan de Vida para saciar nuestra hambre de amor por Él. Dijo: ‘Si no comen Mi Carne y beben Mi Sangre no podrán tener vida eterna’. Y la grandeza de este amor Suyo lo convirtió en el Hambriento y dijo: ‘Tuve hambre y me dieron de comer, y a menos que me den de comer, no podrán entrar a la vida eterna’. Éste es el modo de dar de Cristo. Y hoy, Dios continúa amando al mundo. Continúa enviándonos a ti y a mí para demostrar que ama el mundo, que todavía tiene esa compasión por el mundo. Somos nosotros quienes tenemos que ser Su amor, Su compasión en el mundo de hoy. Pero, para poder amar, debemos tener fe, pues la fe en acción es amor, y el amor en acción es servicio. Por eso Jesús se hizo a sí mismo Pan de Vida, para que pudiésemos ser capaces de comer y vivir y poder verle bajo el desfigurado disfraz de los pobres”.

“Nuestra vida debe estar entretejida con la Eucaristía. De Jesús en la Eucaristía aprendemos la gran sed de Dios por amarnos, y cómo a su vez Él está sediento de nuestro amor y del amor de las almas. De Jesús en la Eucaristía recibimos la luz y la fuerza para saciar Su Sed”.

Pensamiento del día:

“Cree que Él, Jesús, está bajo la apariencia del Pan y que Él, Jesús, se encuentra en el hambriento, el desnudo, el enfermo, el que está solo, el no querido, el que no tiene hogar, el indefenso y el desesperado”.

Pide la gracia de una fe profunda que te haga ver a Jesús en el Pan de Vida y servirle en el desfigurado disfraz de los pobres.

Irradiando a Cristo.

Querido Jesús, ayúdame a esparcir tu fragancia por donde quiera que vaya. Inunda mi alma con tu espíritu y vida.

Penetra y posee todo mi ser tan completamente que mi vida solo sea un resplandor de la tuya. Brilla a través de mí, y permanece tanto en mí que cada alma con la que tenga contacto, pueda sentir tu presencia en mi alma.

Permite que ellos al mirarme, no me vean a mí sino solamente vean a Jesús. Quédate conmigo y entonces podré comenzar a brillar como Tú brillas; a brillar tanto que pueda ser una luz para los demás.

La luz, oh Jesús, vendrá toda de Ti; nada de ella será mía; serás Tú quien brille sobre los demás a través de mí. Permíteme así alabarte de la manera que tú más amas, brillando sobre aquellos que me rodean.

Permíteme predicarte sin predicar, no con palabras sino con mi ejemplo, con la fuerza que atrapa, con la influencia compasiva de lo que hago, con la evidente plenitud del amor que mi corazón siente por ti. Amén.

Podcast de la oración:

ver youtube Video de la oración:

Santa Teresa de Calcuta nos ha invitado a lo largo de su vida, e incluso luego de su partida, a acudir en ayuda de los más pobres y necesitados, sabiendo que ahí encontraremos al hijo de Dios. Actuar de esta manera nos ayuda a alcanzar la santidad y a estar más cerca del Cielo, pero no lo hagamos por eso, hagámoslo porque en cada persona que necesite nuestra ayuda, está el Creador.

El amor que sentía la Madre Teresa por Jesús era infinito y siempre confiaba en Él y en su intercesión ante el Todopoderoso, por eso, cuando no tenía tiempo suficiente, y no quería dejar de lado hablar con Él, recitaba la Novena voladora, oración creada por ella para pedir por un favor. Esta oración consistía en rezar 9 memorares para pedir por la gracia y, una más, para agradecer de manera anticipada por la intercesión y cumplimiento de lo pedido, pues como lo dijimos, ella confiable plenamente.

Aquí te dejamos otras oraciones para pedir un favor al Cielo Oración para acertar en todo, Oración a la Señora de Todos los Pueblos, Oración para triunfar sobre los demonios, Oración Bendita sea tu pureza, Oración para rechazar al maligno, Oración del Magnificat.

Te invitamos a nuestra sección de oraciones para conocer más sobre las diferentes formas de conversar con Dios.