Letanía o jaculatoria a la Divina Misericordia

Letanía a la Divina Misericordia

Jesús misericordioso nos hace llegar estás letanías o coronilla de la Divina Misericordia a través de Santa Faustina, el apóstol de la Divina Misericordia.

Estás letanías de la Divina Misericordia llegan a nosotros gracias a Santa Faustina Kowalska a quien el señor Jesucristo se reveló en los años de la década de 1930, siendo reconocida actualmente como apóstol de la Divina Misericordia. Estás letanías o invocaciones han sido recopiladas en su diario, el cual consta de más de 600 páginas, donde se nos revela a un mundo necesitado del amor de Dios.

Entre las revelaciones que hizo Jesucristo a Santa Faustina, podemos destacar la invocación de hacer la Fiesta de la Misericordia el cual se convertiría en refugio para todas las almas, sobre todo, para los pecadores, haciendo hincapié que no existirá paz sino a través de la Misericordia de Dios y que, cuando el mundo lo reconozca, será señal de los últimos tiempos y que pronto llegará el día de la justicia.

Hagamos estás letanías o jaculatorias de la Divina Misericordia para pedir por la reconciliación de la humanidad con Dios.

Oración

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, óyenos,
Jesucristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial – ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo – ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo – ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios verdadero – ten piedad de nosotros.
Diario de santa Faustina 949

Misericordia Divina, que brota del seno del Padre, en Ti confío.
Misericordia Divina, supremo atributo de Dios, en Ti confío.
Misericordia Divina, misterio incomprensible, en Ti confío.
Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad, en Ti confío.
Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico, en Ti confío.
Misericordia Divina, de donde brotan vida y felicidad, en Ti confío.
Misericordia Divina, más sublime que los cielos, en Ti confío.
Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas, en Ti confío.
Misericordia Divina, que abarca todo el universo, en Ti confío.
Misericordia Divina, que baja al mundo en la Persona del Verbo Encamado, en Ti confío.
Misericordia Divina, que manó de la herida abierta del Corazón de Jesús, en Ti confío.
Misericordia Divina, encerrada en el Corazón de Jesús para nosotros, y especialmente para los pecadores, en Ti confío.
Misericordia Divina, impenetrable en la institución de la Sagrada Hostia, en Ti confío.
Misericordia Divina, en la institución de la Santa Iglesia, en Ti confío.
Misericordia Divina, en el Sacramento del Santo Bautismo, en Ti confío.
Misericordia Divina, en nuestra justificación por Jesucristo, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos acompaña durante toda la vida, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos abraza, especialmente a la hora de la muerte, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida, en Ti confío.
Misericordia Divina, Que nos protege del fuego infernal, en Ti confío.
Misericordia Divina, en la conversión de los pecadores empedernidos, en Ti confío.
Misericordia Divina, asombro para los ángeles; e incomprensible para los santos, en Ti confío.
Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria, en Ti confío.
Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite, en Ti confío.
Misericordia Divina, que de la nada nos llamó a la existencia, en Ti confío.
Misericordia Divina, que abarca todas las obras de Sus manos, en Ti confío.
Misericordia Divina, Corina de todas las obras de Dios, en Ti confío.
Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos, en Ti confío.
Misericordia Divina, dulce consuelo de los corazones angustiados, en Ti confío.
Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas, en Ti confío.
Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor, en Ti confío.
Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas, en Ti confío.
Misericordia Divina, que infunde esperanza, perdida ya toda esperanza, en Ti confío.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.
Las Misericordias de Dios son más grandes que todas sus obras, por eso cantaré las Misericordias de Dios para siempre.

Oración:

¡Oh, Dios eterno! en quién la Misericordia es infinita
y el tesoro de compasión inagotable,
vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa
y aumenta Tu misericordia en nosotros para que,
en momentos difíciles, no nos desesperemos ni nos,
desalentemos, sino que, con gran confianza,
nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor
y la Misericordia mismos. Amén.
Diario de Santa Faustina 950

Promesas

Jesús derramará un océano entero de gracias sobre aquellas almas que se acercan a la fuente de Su Misericordia.

Origen

Tomado del Diario de Santa Faustina, que en realidad son unas invocaciones que aparecen en la cita 949 de su Diario. A base de estas invocaciones, el Padre M. Sopocko compuso las Letanías, corrigiendo algunas y agregando más de diez nuevas, según una nota sobre el particular, incluida por los editores del Diario. Sabemos que Sor Faustina llegó a ver estas letanías impresas, según consta en otras dos citas del Diario (1255, 1379);

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¿Por qué hacer Letanías a la Divina Misericordia?

Jesucristo se le aparece a Santa Faustina con el deseo de salvar a la humanidad, la cual se ha convertido en pecadora y pareciera no tener reparación, pero dentro de su infinito amor, Jesucristo nos da la oportunidad de perdonarnos y hacernos mejores personas a través de su Misericordia. Por eso, le pidió a la hermana Faustina que pinte Su imagen tal cual lo estaba viendo para que, a través de este, colme a todas las almas con muchas gracias, pues el tiempo de la Misericordia está cerca, y nadie debe temer acercarse a Él.

La misión de Santa Faustina consistirá en tres tareas principales:

  • Recordar al mundo entero la verdad sobre la Misericordia de Dios para cada uno de nosotros, tal como lo dicen las Sagradas Escrituras.
  • Practicar nuevas formas de devoción a la Divina Misericordia con el fin de pedir el perdón, sobre todo, de las almas pecadoras. Tenemos varias maneras de hacerlo, como La Imagen de la Misericordia, La Fiesta de la Misericordia (se celebra el segundo Domingo de Pascua), La Coronilla a la Divina Misericordia, La Hora de la Misericordia y Proclamar la Misericordia.
  • Empezar el movimiento apostólico de la Misericordia para proclamar y suplicar por la Misericordia de Dios para el mundo entero, haciendo obras de caridad y siguiendo el ejemplo que ella misma nos dio.

Por todo esto, te sugerimos hacer una oración a la Divina Misericordia que esté llena de fe y con la verdadera intención de pedir perdón por las almas de todos los pecadores, para hacernos mejores personas y acercarnos a la santidad.

Te compartimos otras oraciones para que tengas una adecuada preparación para recibir la Misericordia “Oración del Santo Rosario”, “Oración a los corazones unidos de Jesús”, “Oración Sacratísimo Corazón Eucarístico de Jesús”, “Oración del latido del corazón”, “Coronilla de la Divina Misericordia